Colorear no se trata solo de no salirse de las líneas; ¡es una manera fantástica de introducir a los niños a los conceptos básicos del arte! Aunque antes vimos cómo añadir textura y sombras a nuestros amigos peludos, hoy nos sumergiremos en el maravilloso mundo de la teoría del color.
Al elegir a propósito paletas de colores cálidos o fríos, los niños pueden transformar por completo el ambiente de sus dibujos para colorear. ¡Exploremos cómo aplicar estos conceptos con las novedades de la colección Animales con pasatiempos Vol. 2!
Los colores cálidos incluyen rojos, naranjas, amarillos y tonos tierra. Estos matices transmiten sensaciones de sol, calidez y comodidad: ideales para pasatiempos en casa o días de otoño.

Al colorear nuestro Panda rojo prensando hojas de otoño, anima a tus pequeños artistas a usar una paleta cálida. Usar amarillos dorados intensos y naranjas tostados profundos para las hojas hará que la escena se sienta como una fresca tarde de otoño. El pelaje rojizo natural del panda rojo combina a la perfección con este tema cálido y acogedor.

¡Los colores cálidos también tienen su lugar en la cocina! Para el Capibara estirando masa de pizza, una paleta cálida puede hacer que la comida luzca deliciosa y apetitosa. Piensa en un marrón dorado para la masa de la pizza, rojo tomate brillante para la salsa (¡quizás lista en un tazón al lado!) y un tono café claro suave para el pelaje del capibara.
Al otro lado del círculo cromático encontramos los colores fríos: azules, verdes y morados. Estos tonos transmiten calma y son justo lo que necesitas para paisajes nevados o aventuras submarinas.

Para la Ardilla ártica tejiendo bufanda, los colores fríos ayudarán a crear ese ambiente invernal. Usar tonos azul hielo y lavandas suaves para la nieve y el trineo genera un fondo helado. Consejo para profesores: ¡haz que tus alumnos coloreen la bufanda de un color cálido y brillante, como rojo cereza o naranja neón! Esta técnica, llamada "contraste de color", hará que la bufanda resalte del dibujo para colorear frente al fondo frío.

Las paletas frías también son ideales para escenas acuáticas. Al colorear el Ajolote decorando buzón, capas de verde azulado, verde espuma de mar y azul marino profundo harán que el agua se vea profunda y serena. Como los ajolotes suelen ser de color rosa suave (un tono cálido), el personaje resaltará de forma natural frente al agua fría.
Una vez que tus alumnos entiendan los colores cálidos y fríos, pueden combinarlos para crear puntos focales llamativos.

Toma como ejemplo el Pangolín explorador y puente de ramas. Los niños pueden usar azules fríos para el charco del bosque y verdes vibrantes para el pasto alrededor, mientras reservan marrones y naranjas cálidos para las ramas, el puente y las escamas del pangolín. Este contraste ayuda a que el protagonista llame la atención de inmediato.
Idea para una actividad en clase: Imprime dos copias del mismo dibujo para colorear. Pide a tus alumnos que coloreen una totalmente con colores cálidos y la otra totalmente con colores fríos. ¡Cuélgalas una al lado de la otra en la cartelera para conversar sobre cómo las diferentes paletas cambian la historia y el ambiente de la imagen!
Este artículo es parte de Animales con pasatiempos Vol. 2 — explora los 21 dibujos para colorear